---Cueva del recogimiento y cansado y surrealista-automáticamente agostado azote de viudas pudientes---
domingo, 15 de febrero de 2009
Le cantaba pelirrojo y desde las flores con la guitarra bajo el balcón -sólo un momento - (Once) (I)
Sé hasta cómo huele ella ese gorro de lana que esconde su cabeza bajo el cielo y sobre los puentes de una Venecia que ella ilumina lentamente sé su manera de oler y ese modo de sonreír para adentro del tiempo su tristeza sin reparos ni nada de nada sin fisuras, -simple luz.
Supe todas estas cosas y ahora no diré que estoy muerto aunque debiera desear que mi muerte no existiera y tan sólo una vida sobre un canal y lenta satisfacción porque ya llegamos.
Y eso, al margen –digo al margen- de extraño tiempo espacio al margen de todos los años, fuera de la modernidad del ritmo o la metáfora del adiós Ella se fue tan sólo -y tanto; Ella se fue tan sólo y -simple luz.
(Cuando sonreía moría de duelo. Y cuando me dormía soñaba que la veía desde el futuro despacio y con vida. Y yo…y…yo –tartamudeo-; yo daba gracias por la irreparable y desgarradora nostalgia.)
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