- ¡No escucho! ¡No oigo nada! (Claro, porque escuchar no es lo mismo que oír, dijo la profesora).
*** (ESTRELLITAS)
Gritó mientras todo su mundo se derrumbaba.
*** (ESTRELLITAS, OTRA VEZ)
Intentó abrir las puertas, bajar la manivela (¿a quién se le ocurriría construir semejante idiotez?), pero no pudo, no tenía fuerza, su vista se perdía en un infinito oscuro. Es decir, fundido a negro. ¿Cómo podré salir de este lugar? ¡Está todo cerrado! ¡Dejadme salir!
- ¡Socorro, me desmayo! ¡Me mareo, me caigo!
No escuchó respuesta. No recibió ayuda. Se despertó dentro de una ducha. El agua era tan gélida que no sentía los dedos de los pies.
*** (ESTRELLITAS, PARA TERMINAR)
Los macarrones estaban bastante buenos.
Un año sin Paco (pero con él)
Hace 9 años
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