[Hoy día 29, de refilón eco de La Internacional y fotos de Lenin delante de mucha gente etc., no está de más recordar ciertas cosas. Que desde luego no tienen nada que ver con lo anterior en absoluto]:
..................................
Los muertos son victorianos, mejor, los espectros, que son los muertos de los vivos; los fantasmas son el fantasma de la señora Muir, y también algo más fangoso a veces.
También era oscuro Poe, claro, que escribió a un editor o a un amigo o a un amigo editor algo así como que el tema mejor o más efectivo era el de la amada muerta, y la representación más excelsa quizás de ello es la verde "El valle de la hierba irisada" -cuyo principio son todos sus cuentos de Él y Ella-, donde sopla el lúgubre y original viento que es en realidad la paradisíaca y virginal amada que llega para castigar al amante, que rompió su promesa y volvió a juntarse desafiando a la muerte -la pequeña- y al viento.
Los muertos son el Tiempo, la Tierra, los vivos, etcétera. No corrigen nuestros pensamientos sobre ellos; son, pues, ideales. Caben en un daguerrotipo.
Poe era americano y por ello un tanto brusco en ciertas formas o expresiones, como americano era Henry James, que decidió nacionalizarse británico, y que escribió "El altar de los muertos" cuando murió su hermana, otra especie de amada. Pero James era más de mirar que de tocar -al modo del poeta de Boston-, espectación vs. actuación, sus espectros habitan las casas, y por eso es más líricamente real la amada de Poe, más tuberculosa y menos psicológicamente vaporosa, sí, pero en cualquier caso lo que está fuera de toda discusión es que los demás muertos sólo son colaterales.
Los cementerios están bien si estás triste -o muerto, vaya-, pero duran tan poco como tú duras, y además no hay velas suficientes.
La chambre vert es la película de Truffaut, que mejor interpreta Truffaut, y es bastante madura (lo que quiere decir bastante hermosa).
Poe es mejor cuando eres joven porque luego Henry James lo complica y Truffaut quiere ser inglés y todos o sólo unos pocos acabamos hablando de los muertos o algo por el estilo sin saber en realidad dónde mirar.
Vagando sin vagar por las fértiles tierras de los cementerios. Donde no hay memoria porque allí no vivió ni murió -por lo general- nadie.
..................................
La música que acompaña el filme es de un compositor por el que el honrado director frachute sentía predilección, tristemente -supongo- desparecido antes de tiempo etc.: Maurice Jaubert.
Músico encargado de la banda sonora de unos cuantos filmes, como Zéro de conduite, o L'Atalante, de Jean Vigo, otro muerto prematuro (pero qué vamos a decir de él...).
La música por sí sola, para qué hablar, es la Voluntad, es el síntoma y la expresión más prístina y pura y la única de hecho de esa palabreja; pero dejando de lado eso, la música cuando se mezcla con las imágenes por fuerza resulta algo chirriante o bien algo letalmente bello -y que a su vez puede ser o no tramposo. En esta ocasión es lo segundo, sin peros.
Atención:
..................................
Más M.Jaubert y una última música/leit-motiv empleada por Truffaut en La nuit américaine, con el fin de ir regresando poco a poco a la realidad, que en este caso es el Cine, como técnica o metáfora, sin música. Porque ya sabemos lo que ocurre cuando se entremezclan ambos ámbitos.
Se crea un hálito verde que emana de los rincones menos inhóspitos, más vulnerables...
(Paroles de Jean Giraudoux; Paintings: Courbet, Rossetti and others)
Si tu meurs, les oiseaux se tairont pour toujours.
Si tu es froide, aucun soleil ne brûlera.
Au matin la joie de l'aurore
Ne lavera plus mes yeux.
Tout autour de ta tombe
Les rosiers épanouis
Laisseront pendre et flétrir leurs fleurs.
La beauté mourra avec toi
Mon seul amour.
Si je meurs, les oiseaux ne se tairont qu'un jour,
Si je meurs, pour une autre un jour tu m'oublieras.
De nouveau la joie de vivre
Alors lavera tes yeux
Au matin tu verras
La montagne illuminée
Sur ma tombe t'offrir mille fleurs.
La beauté revivra sans moi
Mon seul amour !
¡Mirad! Este hombre vive en su casa:
La noche americana. Música de otro grande: George Deleure
Y, bueno... Uno es débil y al final acaba sucumbiendo y termina poniendo estas cositas bonitas:
..................................
Y recordad: Compraos La Chambre vert y L'Atalante en vuestra Fnac más cercana en Blu-Ray, para un mayor disfrute Dolby Surround.
Y que la Economía es el Dios. Y nosotros sus afables o razonadamente iracundos comentaristas.
Un año sin Paco (pero con él)
Hace 9 años
No hay comentarios:
Publicar un comentario