Nadie quiere que actúes como un maníaco.
Puedes gritar, y de hecho la violencia sonora y un movimiento tenso y repentino es necesario de vez en cuando, con el fin de que los músculos no se revelen mentira, temporal; sobre el escenario, gritas sin melodía siguiendo un antiguo patrón, como un Lemmy Kilmister ideal.
Pero lo que tienes que hacer debes hacerlo en silencio.
La puntual y cumplidora razón de los coordinados movimientos, de onda, con el intervalo improvisado, que ordena tu casa cerebral. Fibras del corazón.
Que no despierten a las sierpes, que la gente se dedique a sus aburridos quehaceres honrados. Que sublimar sea sublimar esos quehaceres.
Si no queda más remedio, tú te vas, yo te sigo.
La amada inmortal es inmortal porque es un sueño. Y Beethoven es sordo a las réplicas mundanas, que le dicen que el juego ha terminado, que ya puede reírse. Pero él no quiere.
[Esta pintura de un tal Balestrieri se llama "Escuchando a Beethoven"]---------------
Y el tío del vídeo se llama Dave Grohl. Y es de los más sensatos. Los más sinceros y majos.
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